Las brechas de seguridad industrial son todo un quebradero de cabeza para unos y otros. No importa el tipo de industria que manejes, todas son, a día de hoy, susceptibles de ser hackeadas, ya sea con una u otra intención. Además, no todos los problemas vienen de terceros malintencionados, nuestro propio sistema e incluso los trabajadores pueden conformar parte de las brechas de seguridad. Por ello, resulta esencial conocer en qué consisten, qué tipos hay y cómo podemos poner solución a este incómodo problema.

¿Qué es una brecha de seguridad?

Una brecha de seguridad es un fallo de funcionamiento en un sistema de información. Cuando se dan estos errores tenemos una reacción directa que es quedar expuestos y otras personas pueden llegar a tener acceso a dicho sistema y a la información que lo conforma y que está almacenada en él.

Tipos de brechas de seguridad industrial

Los tipos de brechas que encontramos son:

  • Brecha de confidencialidad: Se da la existencia de accesos no autorizados o su propósito no es legítimo.
  • Brecha de integridad: Existe una alteración de la información original de nuestro sistema, dándose una sustitución de datos que podría ser perjudicial.
  • Brecha de disponibilidad: Se llega al punto en que se pierde el acceso a los datos originales. La situación puede ser temporal o permanente, siendo, en este caso, recuperar la información original.

Cómo evitarlas y solucionarlas

Cualquier falla, sea del tipo que sea, requiere de un protocolo de actuación que incluya asignación de recursos humanos así como de medios materiales que se hayan adaptado para tal fin. Este pasa por:

  • Contención. En función de la situación y tras haberla estudiado, se decidirá cómo actuar, mediante pautas de rápida actuación y que, a su vez, sean progresivas. La prioridad es aislar las redes y deshabilitar funciones para que los movimientos se limiten y la expansión se aletargue.
  • Erradicación. Los efectos que se estén dando a raíz de esa brecha deben ser erradicados. También será necesario que se verifiquen las medidas adoptadas.
  • Recuperación. Habrá que realizar una comprobación que permita la verificación del normal funcionamiento, con especial interés en aquellas actividades que han sido vulneradas. Se recurrirá a un servicio especializado para asegurar la situación y se realizarán más controles que, a su vez, serán más específicos en función de la determinación de estos profesionales en seguridad.
  • Notificación. Cuando cualquier falla haya afectado a los datos personales se debe realizar una notificación a la AEPD que indique lo ocurrido, las consecuencias y las medidas que se han adoptado y propuesto.

Falla de seguridad de la información por terceros

Hablamos, por supuesto, de situaciones en las que nuestra industria se haya visto afectada, ya sea a pequeña o gran escala. Sin embargo, el mejor consejo, como siempre, es la prevención. Para ello ten en cuenta que resulta esencial, en la actualidad, contar con un software antimalware, proteger nuestros correos electrónicos, pues son el método principal con el que intercambiamos información, mantener actualizados nuestros programas en los equipos y ofrecer formación en ciberseguridad industrial adecuadamente a todo el personal.

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